- Error
Sociedad domesticada

Por: Fredy Loza Gallegos
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
www.radio-mundial.com
La calidad de vida de las sociedades se evidencia en el desarrollo humano de sus integrantes y es directamente proporcional a su nivel de educación. Entendiéndose como educación no solo a la formación académica o a la formación de destrezas o de tipo cultural; sino a la formación analítica y liberadora que permita un crecimiento personal de los integrantes de una sociedad. Los sistemas pedagógicos que se utiliza en nuestra sociedad se encasillan en el tipo de educación domesticadora, donde la capacidad de razonamiento desaparece por un facilismo a realizar las cosas con el menor esfuerzo, y el menor esfuerzo es no pensar y culpar los males de la sociedad al prójimo. Este proceso educativo que nos han sometido va carcomiendo los cimientos de nuestra sociedad, la velocidad con que la vida transcurre envuelve a todos en una visión coyuntural que hace vivir el presente sin responsabilidad futura. La ética desaparece, los estándares de moral se reducen a la mínima expresión y al menor esfuerzo, el fin justifica los medios y veneramos al dios dinero como el solucionador de nuestro éxito y por lo tanto nuestra razón de existir.
En este entorno nuestra sociedad es el fiel reflejo del tango Cambalache “Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador.” Parte de este entorno son los mal llamados partidos políticos que en realidad son empresas electoreras ansiosas de captar el poder para beneficio particular, solo así se explica la cantidad de movimientos políticos y candidatos que participarán en las próximas elecciones; donde entra en juego ingentes inversiones de recursos económicos que no coinciden con el salario que reciben cuando ocupan los cargos públicos. Un entorno, con un sistema jurídico deteriorado que alienta la impunidad; y lo peor una masa de electores buscando soluciones mesiánicas donde reine el menor esfuerzo.
El principal problema de nuestra sociedad es la carencia en todos sus niveles de un sistema educativo, basado en una pedagogía liberadora que estimule una convivencia alrededor de consensos y tolerancia basados en la libertad y respeto de sus integrantes.


























