
Por: Walter Burbano Iglesias
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- Riobamba
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Es históricamente evidente que en los países conocidos como: en vías de desarrollo , subdesarrollados, o tercer mundistas, incluido el paraíso como espectacularmente lo denominaron unos políticos posiblemente para halagar a sus habitantes y así seguir gozando de sus simpatías que simplificando se traduce en votos. La mejor Profesión si reúne ciertas cualidades como ser mentiroso, pícaro y demagogo es hacerse Político, si curioso ciudadano usted lo sabe y en estas líneas únicamente me permito recordarle que la mejor profesión es la de político.
El político es la persona que continuamente está recibiendo honores, lisonjas y vive percibiendo altísimos sueldos, viáticos, viajes y según el rango es recibido y saludado por otros políticos extranjeros de su mismo nivel, reinas, deportistas, científicos y personajes de toda índole, además de ser el receptos de carpetas y humillaciones de quienes aspiran a un empleo, además de vez en cuando o regularmente recibir las coimas de moda.
El político es el que a usted le hace mala sangre con su compadre o familiar que se encuentra sirviendo a otro político y defendiéndole a muerte; al que se encuentra debajo de la vaca, o es el que le pone en contra en su desesperado intento para sacarle de las ubres y posesionarse en su lugar.
El político es el que toma las decisiones administrativas delineando la forma en que usted debe vivir, educarse, trabajar, además el político es el que hace las leyes y regula las formas de comportamiento que usted debe practicar, sin embargo el político es el que no se siente obligado a cumplir lo que el establece.
El político es quien decide a quienes usted debe homenajear y rendirle tributos y honores hasta después de muertos, es el que pone el nombre de lugares calles y avenidas, es el que saca y pone monumentos a favor generalmente de otros políticos.
El político es el individuo más asegurado física como económicamente, es el que goza de seguridad armada si es necesario y tiene a su servicio y disposición hombres y cosas en reciprocidad a su “sacrificada y delicada labor en favor de los feligreses creyentes y no creyentes”.
El político es el único ser capaz de cambiar de forma y hábitos de vivir, caminar, saludar y gozar de ciertas facilidades y cosillas prohibidas para los seres comunes, es el que calificará a sus parientes y amigos como los más aptos para ocupar los mejores cargos públicos y tiene detractores y defensores de sus prácticas del hacer político.
El político es el único ciudadano diferente y “autorizado” a gozar de todos los privilegios alcanzados en su rango y es el que dice que su contingente y participación está al servicio del pueblo, porque tiene vocación de servicio; y es por su sacrificio que percibe el sueldo.
Claro que a veces surgen políticos con antecedentes revolucionarios que al llegar a un cargo no cambian y deciden donar casi todo el sueldo reservándose un mínimo, viven con un Volkswagen viejo, en un barrio suburbano y una perra de tres patas. Se llama José Mojica.