Por: Fredy Loza Gallegos –
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Riobamba
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La NOVELERÍA es considerada como una frivolidad o fantasía, cuya principal característica es ser de poca utilidad por lo superficial y ligero , donde predomina lo sensual, siendo practicado generalmente en individuos que la vida les ha proporcionado facilismos y en la práctica son causantes de derroche y despilfarro. Los NOVELEROS en las familias son causantes del empobrecimiento de las mismas; en espacios como la política se acopla con los populismos, ideal caldo de cultivo de la práctica mesiánica.
La calificación de NOVELERÍA que se da a uno de los preceptos constitucionales de la actual carta magna de Montecristi, está causando preocupación dentro de la sociedad ecuatoriana, porqué no sabemos cuántas NOVELERÍAS mas existirán en la constitución y qué consecuencias pueden derivarse de estas "NOVELERÍAS" que parecen estar muy bien encubiertas, y que se visibilizan cuando entorpecen el accionar de las personas que detentan el poder.
Los que auspiciaron la creación y aprobación de la actual carta política ponderaron de su calidad y pronosticaron vida eterna (al menos 300 años) para este documento que salvaba de todos los males a la sociedad ecuatoriana (por lo avanzado de la misma), en lo económico, político, social y ambiental. Hoy todos los que crearon y auparon reniegan de la misma. Los que auspiciaron y ahora no están en el régimen se rasgan las vestiduras de haber dado exceso de poder al gobernante de turno; en cambio los que auspiciaron y hoy se encuentran disfrutando de las delicias del poder reniegan por que les falta más poder.
La verdad es que a la sociedad ecuatoriana le sedujeron con sueños de bienestar para que aprueben este importante documento, y por sus promesas mesiánicas la mayoría ciudadana no dimensionó sus consecuencias y aprobó la Constitución por NOVELEROS, y como no hay NOVELERÍA gratis querido lector, vaya dando nombre y dirección porque ya nos están haciendo la factura.