Por: Fredy Loza Gallegos –
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Riobamba
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En la última semana el país vivió con especial interés la presencia del Papa Francisco en el Ecuador , una visita reconfortante por la importancia del personaje, sus mensajes y las bendiciones prodigadas al pueblo ecuatoriano, muchas enseñanzas y conclusiones se pueden producir de esta visita, que permite "despertarnos" del estado de enajenamiento en que se encuentra la sociedad ante la avalancha del estado de propaganda que sufre nuestra sociedad por los diferentes actores en pro y contra del quehacer político.
Establecer el DIALOGO pidió el papa a la sociedad, un dialogo con todos sin exclusiones, parecería sencilla la receta pero en este momento es muy complicado. El mensaje va en esa dirección para destrabar este entorno contradictorio. Para dialogar se necesita personas que tengan la real voluntad de hacerlo, donde los participantes entren "desarmados" y no solo dispuestos a escuchar sino a compartir las visiones y las voluntades para lograr objetivos comunes dentro de lo más valioso de la sociedad que es la DIVERSIDAD. Esta cualidad permite ampliar la visión de nuestra sociedad generando lo mas importante como es el conocimiento, mientras más diversos seamos, mayores visiones y conocimiento dispondremos; los lideres deben tener la capacidad de rescatar los contenidos positivos que establezcan y constituyan la sinergia suficiente para mejorar la calidad de vida.
Este es el momento que los actores sociales dialoguen, no se trata de confrontación entre personas. Por eso creo que los principales personajes que actúan de forma obstinada, no deben iniciar este proceso y permitir que actores sociales con capacidad de dialogo inicien esta actividad. Tampoco creo que los facilitadores deben provenir de una de las facciones inmersas, por lo obsecuentes que pueden actuar, debemos encontrar actores que generen la confianza necesaria para poder llegar a los consensos, no se trata de tener la fuerza de las convocatorias, sino la fuerza de la razón y el conocimiento.