Becado o Becario?

Imprimir

walter burbano iglesias articulo

Por: Walter Burbano Iglesias
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla - Riobamba
www.radio-mundial.com

A diferencia de los becados, Los Becarios  son una minoría, aquellos que sin ser más inteligentes que otros sino a base de un esfuerzo constante y pequeños sacrificios como dejar a un lado la farra, el trago, los amoríos de encuentros sociales y demás pequeños o grandes vicios fruto del ocio y la pereza hacen del estudio una constante diaria que les permite desarrollar el gusto y sus destrezas para el aprendizaje individual; y son capaces de presentarse a cualquier concurso de estudios superiores, por medio del cual el Estado le financia la beca de estudios  y supervivencia en cualquier lugar del mundo.

Es justo  reconocer que en el Ecuador se ha generalizado y popularizado el Sistema de becas de Estudio en el Gobierno del Presidente Correa; lo cual desde que tengo en uso la razón antes jamás había ocurrido, ningún gobierno había destinado recursos para becas de estudio; como lo hace  Correa, valga la repetición.

Las becas en los Gobiernos antecesores; en todos, las poquísimas becas que se daban  en el País eran otorgadas en su totalidad para los hijos; agnados y cognados de las elites que se turnaban en el poder. Y había también las becas otorgadas por  parte de los países socialistas, y las potencias capitalistas.

Los becados son una especie diferente, muy numerosos guiados fundamentalmente por una intuición de supervivencia y mejoramiento económico social con el menor esfuerzo, muchos alcanzan el grado de profesionalización en pre-grado a base de pasarse trampeando a los profesores y a los compañeros; tienen tiempo para todo; incluido los vicios y generalmente adquieren la política como su profesión regular y desarrollan el cálculo político como virtud.

El becado es el intermediario entre el sapo y el útil, no es productor de nada, en la vida jamás llega a producir nada. Pero es excelente consumidor, es extraordinario  cazador de oportunidades políticas; están por todos lados y en todos los partidos de derecha de izquierda y fundamentalmente de los que llegan al poder; y cuando no llegan o les cierran las puertas, se ponen en contra para ver si les toman en cuenta, en esto son bien parecidos a algunos periodistas que critican para que les den publicidad o beneficios, y se calle.

El becado es bien creyente y le pide a su Dios que no le de plata; si no le ubique donde está la plata, el becado es padrino  de todo guagua,  buen amante de  las comadres y tigre para una secretaria, es admirado por la chusma e imán de los sin empleo, le gusta vivir bien, vestirse bien, tiene mejor carro que cualquier becario y generalmente terminan graduándose de diabéticos prostáticos por aquello de que se paga con lo que se goza.

El becado se cree con derecho de entregar su sacrificado  contingente a la sociedad en las  instituciones del Estado ya sea por la vía electoral como por la palanca coyuntural; por lo que se cree con derecho a percibir los sueldos más altos del fondo público;  quedarse con algún bien del Estado, además de solucionar el desempleo familiar.

Muchos becados son inolvidables ya que en vida misma dejan poniendo sus nombres en las calles de sus Pueblos; o señalando el lugar donde deberán levantar los familiares el monumento a su Obra. La Beca Política.