Por: Fredy Loza Gallegos –
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Riobamba
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Es interesante ver cómo el presidente Correa habla y seguramente añora un proceso como el del pequeño país asiático Singapur
. Hace 50 años era un país paria, en lo social tenía indicadores alarmantes, altos índices de criminalidad, tráfico de drogas, impunidad y malos manejos del gobierno. En pocos años, esta nación de sólo 683 km2, carente de recursos naturales, baja población y alto nivel de pobreza, se convirtió en una de las economías más pujantes del Sudeste Asiático. Singapur ocupa ahora los primeros puestos de las naciones más ricas por PIB per cápita, que ronda los $60.000 anuales.
Un militar con mano de hierro (Lee Kuan Yew) tomó el mando de Singapur. En seis meses detuvo a cerca de 500 mil presos. Después de haber hecho limpieza en el país, reorganizó el sistema político, judicial y penal. El militar convocó a elecciones libres y se postuló como candidato a la presidencia. Ganó las elecciones con el 100% de los votos. Hoy en día, Singapur es uno de los países más seguros para vivir y uno de los más desarrollados. Lee Kuan Yew gobernó 30 años; luego le sucedió Goh Chok Tong, que gobernó 14 años y luego vino Lee Hsien Loong, hijo de primer gobernante de Singapur y que gobierna hasta la actualidad. Seguramente este modelo de gestión pública sea el que tanto admira el presidente Correa.
Pero el real motivo de su bonanza, además de una fuerte voluntad política, es que tiene una ECONOMÍA DE MERCADO muy desarrollada, con un AMBIENTE DE NEGOCIO LIBRE, próspero, DE ENTORNO ABIERTO, de CORRUPCIÓN BAJÍSIMA, precios estables y renta per cápita más alta que la de muchos países desarrollados. Existe una intervención férrea en ciertos ámbitos por parte del Estado; pero es una de las ECONOMÍAS MÁS LIBRES del planeta; el gobierno mantiene una DISCIPLINA FISCAL, NO GASTANDO MÁS DE LO QUE INGRESA, ya que el país cuenta con exigentes leyes para LIMITAR EL ENDEUDAMIENTO PÚBLICO.
Si el modelo es para enamorarse hay que enamorarse de todo y no solo añorar lo que conviene.