- Error
Historia Ficticia, Mentirosa y Conformista

Por: Walter Burbano Iglesias
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
- Riobamba
www.radio-mundial.com
No opinaré si el profesor era correcto o incorrecto, si asistía a su trabajo olor a puntas de trapiche trasnochado o pensando en su posible ascenso como sea , a supervisor, o contabilizando cuanta profesora falta en su listado secreto de cama, o si curuchupa cuantas oraciones de penitencia le falta para limpiar su conciencia y seguir pecando el fin de semana, no opinaré si estaba bien o mal su combinación laboral entre taxista profesor, no, porque no todos eran iguales, de vez en cuando había la excepción.
No le culparé, mi personalidad enrevesada a fuerza de filo y reglazo en el lomo de mi mano izquierda que era del diablo, aunque mi abuela decía que era por shuqui, hasta hacerme escribir con la derecha, aunque todo lo demás haga con la shuqui, incluido lo que sabemos.
No le culparé porque nos enseñaba semana tras semana, quitándonos el recreo las tardes y noches, hasta que nos aprendamos de memoria todas las conjugaciones verbales, los gerundios y los participios. Lo último solo se les grabó a los políticos y algunos camiseteros de los mandos medios en Pueblo Chico.
Solo recuerdo cuando un héroe niño era volado el brazo de un cañonazo, otro brazo de otro cañonazo, pelea con la espada en la boca, otro cañonazo fuera pie, otro cañonazo, dos pies, se envuelve la bandera con la boca y grita viva el Ecuador, Yo temblando de pasión sanguínea agarrado a la banca del pupitre, y mi mano shuqui adolorida.
También recuerdo el cuento de las mil y una trasnoche, que gracias a la valentía de nuestros guerreros, el ¨rey inca hacía casar a su príncipe hijo con la princesa nativa, para hacer una gran alianza de reinos porque eran muy valientes¨, recién me entero que ni había príncipes ni generales ni alianzas, si no el sometimiento de las tribus de aquí a los Incas Curacas y Caciques, de asha, que vivían todos contra todos, hasta entre hermanos, y sacrificaban al sol a uno de los hijos escogidos, para luego comerse en ceremonias y grandes borracheras con chicha.
También me enseñaron que cuatro mil bravos ecuatorianos vencieron a ocho mil gashinas peruanas, luego me enteré que en ese entonces todavía no había el Ecuador.
Que la guerra del 41 se perdió porque el Presidente Arroyo enviaba cajones de aserrín en vez de balas, después me enteré que los héroes no solo eran de apellidos nobles, sino que también había el Cabo Minacho o el Sangento Maruri. Y que el Ecuador estaba hecho pedazos con el 90% de analfabetos.
También me dijeron que fuimos los primeros inventores de los submarinos, de los helicópteros y de no sé qué nomás, luego me entero que por falta de investigación en las U, y las jefaturas del emepede y otros clanes, todavía no inventamos el agua tibia.
A quien culpar de estos cuentos ficticios y mentirosos que nos han hecho perder 100 años de progreso, incluso mental, y que a falta de objetivos reales, verdaderos, sus alumnos continúan con la misma cantaleta, inventándose nuevos cuentos ficticios, como eso de la justicia indígena, cuando ahora se sabe que ese tipo de flagelamientos no existían, sino que de unahechas mataban.
Otros con supuestas espiritualidades karmáticas venidas en pastilla de las religiones jainistas, budistas e induistas, pretenden hacerse los modernistas o costumbristas, además de las 400 sectas religiosas en pleno funcionamiento nacional y comunitario.
Y los que me hinchan las bolas que se llenan la boca de ambientalismo, pero nada dicen cuando el Alcalde de Pueblo Grande en vez de educar, incentivar, crear las condiciones, para el uso de las bicicletas, elimina las pocas ciclo vías, o en Pueblos más chiquitos los alcaldes que son parte de esos ambientalistas, en los miniparquesitos existentes o creados llenan de cemento, hierro, bloque o baldosa, sin árboles, ni juegos infantiles para ejemplificar algo.
Y todos en las obras públicas hacen preferencias a los carros y nada para la movilidad de la gente a pie, en su bicicleta, peor para los inválidos. (Dicen capacidades especiales).
Cuando aterrizarán sobre las realidades y verdades, dejándose de cuentos y aprendiendo a ser auténticos y vivir sin engaños.


























