- Error
Opinión: Arbitros
Por: Marcelo Méndez
@mendez_marcelo -
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla
- Riobamba
www.radio-mundial.com
Esta palabra se ha puesto de moda, en estos días y no es solamente por el hecho de que no queremos que un árbitro “poco confiable “nos expulse a un jugador en el futuro partido contra Uruguay, o porque los árbitros de conflicto con Chevron nos dieron la espalda, y no alcanzamos ni a mancharles con la mano sucia.
En definitiva, una autoridad, digamos un superintendente, al igual que un árbitro aplica las reglas del juego, para lo que conviene tener dos condiciones, en primer término es deseable la capacidad, es decir conocimiento de lo tratado, y en segundo lugar probidad, que no solo abarca la calidad moral de la persona de hecho esta condición se ve afectada por sus acciones previas y preferencias las cuales permiten “confiar” en su gestión.
Pues su función fundamental es ejercer justicia, es deseable que esta persona no sea muy hincha, por decirlo así de un bando digamos con un árbitro abiertamente Barcelonista o Olmedista, pudiera hasta sin quererlo, podría esquivar sus decisiones, e incluso sin hacer nada dejaría la duda.
En la comunicación y en su nueva ley tenemos actores fuertes que son los gubernamentales con sus medios incautados, en sus manos cadenas nacionales y duras líneas editorial y por otro lado los particulares, estos actores tienden a caer en conflicto con facilidad.
Una terna ha sido remitida para tal designación, y ante la posibilidad de que resulte electo un superintendente, que ha expresado conceptos sumamente fuertes a favor de un bando y por decirlo menos “poco amables” para con los medios no incautados, sería una actitud muy poco equitativa forzar el ingreso a tal cargo de una persona que haya defendido una posición que lo aleje del equilibrio que tal dignidad requiere.


























