Por: Walter Burbano Iglesias
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- Riobamba
Mientras más me odias, mas me quiere tu ñaña decía un letrero en la parte posterior de un destartalado camión de pueblo.
Con Lasso otra vez seremos el banco del barrio del FMI, decía un graffiti escrito en una pared.
Lucio, Lasso, y Acosta DALOmismo, estaba escrito en otra pared.
La profusión de pasquines que circularon estos días en las universidades y Politécnicas, atacando al Gobierno de la Revolución Ciudadana.
El Remitido, de la federación de Asociaciones de profesores de la Universidad Central que anuncia el apocalipsis.
Los lamentos, gemidos, gruñidos y gritos histéricos, lanzados en los últimos días de campaña electoral por los candidatos de la derecha opositora y los acólitos de la prensa canalla, contrastaron con los ríos de gente simpatizantes que desfilaban incansables en respaldo a la reelección del Presidente Correa y sus listas 35, Todo por el Presidente decían henchidos de alegría.
Tuve la suerte de ver en varias ciudades esta expresión revolucionaria popular, en Riobamba se dio un fenómeno que no se había dado más que para tumbar gobiernos, y es que en el cierre de campaña era un vertiginoso rio de gente que flameando las banderas de Pachacutic y las listas 35, cantaban Correa presidente.
Estas menciones las hago en reconocimiento de las múltiples sensaciones vividas por los ecuatorianos en estos días de campaña electoral, en que la oposición aflojó sus odios y bajas pasiones en la desesperación de su derrota, generosamente soltaban calumnia tras calumnia tratando de disminuir el prestigio de los dirigentes y candidatos de Alianza país.
Puedo dar fe de lo que pude ver en la oposición, a un grupo de infelices seres humanos que seguramente no podrán conciliar un sueño tranquilo por su sufrimiento causado por el profundo odio que sienten contra el Presidente y los Líderes de País, por estar impedidos de ver que ellos no son culpables de levantar odios, están impedidos de ver que los culpables son ellos mismo que nunca supieron gobernar para el pueblo, la banca gobernó para la banca, hasta que llegó un ecuatoriano digno y consecuente del momento histórico y está demostrando que con talento, con patriotismo, con valentía, se puede sacar a su pueblo y a su Patria a la senda del progreso y la equidad, y que esas grandes aspiraciones populares lo encarna el Economista Rafael Correa, que con sobra de méritos ya ocupa un sitial de honor en la historia ecuatoriana, y en el corazón de su pueblo.
Por ello los sufridores me causan lástima, no por su sufrimiento producido por el odio que encierra sus estrechos espíritus, me causan lástima por ser humanos egoístas, y miserables que más les importó sus bolsillos y panzas llenas antes que el sufrimiento de la gente sencilla de nuestro pueblo, que a escrito es las paredes de la patria.
OTRO ECUADOR ES POSIBLE
OTRO BANQUERO IMPOSIBLE