Opinión: Desde la crisis del 99 hasta hoy

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marcelo mendezPor: Marcelo Méndez
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Riobamba

En la crisis bancaria se tomaron medidas radicales sin precedentes en la historia del país que obligaron acciones y cambios con cuyas consecuencias vivimos hasta hoy.
En ese entonces no es que dolarizamos, fue el sucre quien murió, pues dejó de cumplir sus funciones como unidad de ahorro, de cambio, y de valor,  posteriormente suceden circunstancias dentro de la economía ecuatoriana que son extraordinarias, el oleoducto de crudos pesados incrementa dramáticamente la entrada de divisas petroleras con precios promedios de crudo muy superiores al histórico anterior, lo que repercute en que los 4 últimos años hayamos recibido, el doble de lo que recibimos por este concepto en la década de los noventa y el doble de la primera mitad de la década actual.

Parecería que todo lo apostamos al sector publico que ha pasado de ser un 20% de la economía a constituirse en un 44% lo que en indicadores internacionales implica una desproporción.

Se han creado 100000 puestos públicos en los últimos años sin embargo el desempleo sigue creciendo, esto demuestra más que muchos otros elementos el hecho de que el crecimiento se basa en el sector privado que es el que dinamiza el mayor porcentaje de la economía políticas paternalistas revisten una gran popularidad pero afectan a aquellos que son los llamados a palear la crisis por medio de la generación de trabajo.

Es imprescindible sincerar la economía y permitir que esta reaccione de su exagerada dependencia de los ingresos públicos y que se piense en algo más que las encuestas para tomar decisiones en estos ámbitos.

Tenemos subsidios para los ricos, el gas por ejemplo beneficio a los contrabandistas, dueños de piscinas, Ahora mismo el confuso concepto de salario digno implica indirectamente que otro salarios no lo son, nos lleva a pensar si es que desde el gobierno se gobierna por acciones que implique responsables sacrificios que a la larga mejoren la vida de muchos o por acciones populares que complazcan ahora e hipotequen el futuro, responder a esta realidad es hacer la diferencia entre hacer lo que es necesario, y hacer lo que dicen las encuestas que se debe hacer, parece que el camino es mayormente este último.